3- RECUERDA, LA TRISTEZA ES PEREZA

Esta fue la frase que me dijo una chica el sábado pasado en el Etxekalte (uno de mis bares favoritos). Yo estaba en la barra intentando beberme un chupito de tequila. Sí, lo estaba "intentando". Beberte un chupito en el Etxekalte es como ir a la guerra, hay que tenerlo muy claro. Son enormes. Cuando por fin me decidí, cometí el gravísimo error de hacerlo en dos tragos, lo que acabo con unos 75ml de tequila mezclado con mi bilis en el suelo del bar. Tras unos segundos agachado, babeando y jurándome a mí mismo no volver a beber alcohol, me reincorporé con la clásica cara de intentar disimular el haber vomitado. Pagué orgullosamente tres euros y, al darme la vuelta, una chica, no muy guapa y no muy delgada, me dedicó una sonrisa. Yo intenté corresponderle pero las consecuencias del chupito (que expulsé) me hicieron poner una cara algo rara. La chica se acercó y me dijo esto: "Recuerda, la tristeza es pereza". Media hora más tarde las mentiras fluían solas. Yo le estaba contando que era escritor, que buscaba gloria, pero no fama ni dinero, sino la mejor de las glorias; el reconocimiento. Ella me contó que lo había pasado muy mal con los hombres pero que ya nos tenía bien calados, que en su curro tal, que sus compañeras de piso cual, etc. Yo seguía comparándome con Dante, Shakespeare, Cervantes o Ana Rosa Quintana, todos genios literarios, y acercándome a ella cada vez más. En un momento, y para dejar pasar a una persona según me dijo después, se pegó muchísimo a mí y lo tuve claro. La tenía analizada al mas puro estilo Patrick Jane y sabía que era imposible que se resistiera. Pasé de un flechazo a un rechazo en 25 minutos. La chica me explicó que puede existir cordialidad y afecto entre un hombre y una mujer un sábado a la noche sin que tenga que pasar nada más. Sigo sin entenderlo. Tras gritarle "brujita" (tenía un aire a Ellen Page y días antes había visto la película Juno) unas cuantas veces, me fui a la barra. Necesitaba urgentemente un tequila.

Posdata: Somos hombres, para lo malo y para lo muy malo.